Por Claudio Orrego, Intendente de la Región Metropolitana

Cuando hablamos de ciudad, entendemos que no es sólo infraestructura. Claro que queremos más parques y áreas verdes, es obvio que necesitamos más espacios modernos y eficientes que ayuden a mejorar la convivencia de los ciudadanos, también es claro que se requiere inversión en reparación en veredas, todas obras en las cuales el Gobierno Regional ha puesto gran énfasis y apoyo para avanzar en la construcción de una mejor ciudad para todos.

Pero cuando hablamos del camino que queremos recorrer hacia una ciudad más inclusiva y sustentable, estamos también hablando de algo intangible, que se construye a través del trabajo comunitario, reforzando el tejido social, para que de él surjan las diversas identidades que conviven en esta región.

Y ese es el gran valor que tuvo “Santiago es Carnaval, Todos Somos Región” que reunió a las comunas y que logró, a pesar de la intensa lluvia, convocar a la ciudadanía a un gran encuentro de la identidad. El reconocernos en nuestras diferencias es un gran paso en la construcción del Santiago que queremos.

Ver las comparsas, los carros alegóricos, sentir la música, ver a cientos de personas, familias completas disfrutar bajo los paraguas que llenaron la Alameda de colores, fue un momento realmente especial, que transformó un día frío y lluvioso, en una gran fiesta que convocó, generó alegría, transformó por una horas la ciudad y permitió develar su rostro amable, su rostro lúdico, ese que siempre debería estar presente, porque también es parte de nuestra identidad.

Esto nos demuestra que la equidad debe avanzar en todas direcciones y una de ellas es el acceso a la cultura. De ahí la relevancia que tiene el programa Santiago es Mío – que tuvo como uno de sus hitos el Carnaval – y cuyo objetivo en estos dos años es seguir llegando a las comunas periféricas con teatro, danza y música. Es así como queremos seguir construyendo ciudad, porque el entusiasmo de esa tarde de lluvia, nos demostró que Santiago tiene sed de cultura.

 

* Columna publicada en Hoy x Hoy el 06 de junio de 2016.