Claudio Orrego, Intendente de la Región Metropolitana

 La seguridad es sin duda una preocupación mayor para los ciudadanos. Ya sea por victimización directa o indirecta, por la mayor participación de adolescentes o mayor violencia en delitos, o la percepción de impunidad por el tratamiento que hacen los medios de comunicación, el asunto es que la sensación de temor ha aumentado en los últimos años. Esto nos obliga como autoridades a abordar la multicausalidad del problema y buscar soluciones no solo desde la prevención y el castigo, sino que también para la rehabilitación de los infractores.

Junto a la Seremi de Justicia hemos desarrollado un programa integral de reinserción de reos que busca trabajar con el sujeto infractor desde que está cumpliendo su condena hasta que se reinserta en su comunidad, trabajando con él y con su grupo de referencia en los ámbitos familiar, social, laboral y jurídico, lo que permite proyectar a cerca de 3 mil personas directamente beneficiadas. Y es que consideramos que un programa de reinserción efectivo debe abordar un espectro más amplio, ya sea de beneficiarios, ya sea de temporalidad en el proceso de intervención, de comunas, o de ámbitos de intervención, que el usualmente conocido.

El programa financiado por el Gobierno Regional durará dos años a un costo de $927 millones, y se implementará en 10 comunas con alto porcentaje de población penal de la Región, donde se capacitará a 100 funcionarios municipales por comuna para dar asistencia en necesidades tales como falta de trabajo, deficientes redes de apoyo o problemas de salud. Queremos evitar que estos problemas que acosan a todos quienes salen de la cárcel los terminen empujando  a cometer nuevos ilícitos.

Según un estudio de Gendarmería realizado en 2010, el total de reincidencia en el sistema penitenciario alcanza el 20%. En general de trata de individuos jóvenes, entre 18 y 29 años (42,6%), y que con mayor prevalencia están insertos en los sistemas de reclusión cerrados (39,5%). Y si lo analizamos desde una perspectiva de género, pese a la diferencia en la magnitud del fenómeno delictivo (12% mujeres versus 88% hombres), no se aprecian grandes diferencias a la hora de la reincidencia: 38,63% de hombres y 38,42% de mujeres.

Pero el dato más significativo es que aquellos sujetos que se adscribieron a la oferta programática institucional de Gendarmería (educación, capacitación y trabajo), presentan menores niveles de reincidencia (29%), que aquellos que no fueron intervenidos (41%).

¿Cómo se elegirán los beneficiados? Gendarmería elaborará un listado de internos de los distintos subsistemas a los que falten alrededor de 6 a 8 meses para cumplir condena. Estos listados serán consolidados por un profesional contratado por el Programa para esta función y las derivará a las comunas en convenio, quienes harán la selección. Finalmente serán atendidos por una dupla profesional que se instalará en las comunas en convenio.

Sin duda, lograr una efectiva reinserción es difícil.  Pero así como entendemos a la seguridad pública como un derecho social, como una demanda que reclama urgencia y que debe ser responsabilidad del estado, así también asumimos que la reinserción incluye a la sociedad en su conjunto para otorgar nuevas oportunidades. Las posibilidades que tienen los sujetos de modificar su comportamiento delictivo se relacionan directamente con  las oportunidades de reinserción efectiva que les ofrece la sociedad.

* Columna publicada en La Segunda el viernes 02 de diciembre de 2016.