Por Claudio Orrego, Intendente RM, y José Miguel Arriaza, Seremi de Energía

La Energía está presente en muchas cosas, más de las que pensamos. Está presente en los alimentos que consumimos, en la producción industrial de bienes, en el transporte, en nuestros hogares. Nos permite realizar nuestras actividades cotidianas y nos facilita la vida. Por lo mismo, es necesario cuidarla.

El consumo energético ha sufrido un aumento exponencial en los últimos años, generando una importante presión sobre los recursos naturales del planeta. Nos preguntamos, entonces, ¿es posible realizar la producción necesaria de bienes y servicios, consumiendo menos energía? La respuesta es sí, se puede, y para ello la “eficiencia energética” es clave.

Cuando hablamos de “Eficiencia Energética” nos referimos al uso inteligente de la energía, a reducir su consumo asegurando su abastecimiento, y manteniendo nuestra calidad de vida, protegiendo el medio ambiente y fomentando la sustentabilidad.

Son múltiples las medidas de eficiencia energética que se pueden adoptar a nuestros procesos y rutinas.

Un notable ejemplo es el aplicado en los 14 Hospitales de Alta Complejidad de la Región Metropolitana, donde se está realizando mejoras que incluyen un recambio de calderas, la integración de sistemas solares térmicos, la integración de bombas de calor y el recambio a luminaria eficiente, por un monto total de $2.697.674.780 durante 2015.

Estas medidas permitirán ahorros energéticos por un total de 26.598.607 kWh/año, lo que equivale a $1.290.004.228 anuales. Es decir, en un poco más de dos años las inversiones realizadas serán recuperadas en su totalidad y los ahorros futuros pueden ser reinvertidos en mejorar servicios del mismo hospital o la red de salud pública.

Una iniciativa como la descrita tiene un impacto positivo relevante, tanto cuantitativamente -en el  ahorro energético y en lo económico-, como cualitativamente, mejorando la calidad del servicio, la calidad de vida del personal que trabaja en los hospitales, la de los pacientes y la sociedad en general.

Es necesario cambiar este paradigma de creer que el tema energético solo le corresponde a las grandes empresas. La sociedad también tiene la capacidad de mejorar el uso de la energía a través de ciertos cambios de hábitos. Y apostamos que esto último se potenciará con el diseño e implementación de  Políticas Públicas en materia de Eficiencia Energética.

*Columna publicada en Hoy x Hoy el 11 de noviembre de 2015.