Por Claudio Orrego, Intendente de la Región Metropolitana

Este fin de semana, Santiago cobijará dos importantes eventos que pondrán a prueba la capacidad de la ciudad para realizar este tipo de espectáculos con tranquilidad  y seguridad. Me refiero al festival Lollapalooza y al llamado ‘Súperclásico’.

Hablamos de más de 100 mil personas para Lollapalooza, en sus dos jornadas, y de 30 mil para el encuentro entre U. de Chile y Colo Colo, el sábado, por lo que hemos exigido a sus organizadores el férreo cumplimiento de las medidas de seguridad necesarias.

Se ha criticado que el clásico se juegue a las 16 horas. Urge aclarar que no se trata de un capricho de la autoridad ni de una medida arbitraria, sino de la propia ANFP. ¿Y qué podemos hacer ante ello? Apoyar la posición de Carabineros que señaló no ser capaz de cumplir adecuadamente si el horario de término del clásico coincidía con el final de la primera jornada de Lollapalooza.

Resulta un poco contradictorio que terminemos hablando de seguridad y llamando a la no violencia en espectáculos que debieran ser de alegría y deportivismo. Pero así será mientras no logremos definitivamente erradicar del fútbol a los delincuentes que, escudados en la multitud, pretenden empañar la verdadera fiesta, la del enganche, el chute y el gol.

Hemos mejorado, aunque no estamos satisfechos. U. de Chile tiene 591 personas con prohibición de ingresar al estadio pero aún así siempre hay quien intenta burlar la ley e ingresar. También hemos entendido la legítima crítica del hincha común, el que no va a hacer desmanes, al que se le restringe y registra como si fuera un delincuente.

Una pregunta pertinente es si estamos preparados para recibir espectáculos de esta magnitud. En junio próximo, y durante un mes, se realizará en el país la Copa América. Este será el espectáculo más importante y masivo que se jugará en la región y donde se espera que lleguen a Chile varias miles de personas. A las delegaciones deportivas, prensa acreditada, hinchas de las selecciones, se sumarán los turistas atraídos por la promesa de fiesta.

A todos debemos cumplirles, pero sobretodo al ciudadano de a pie, que nada tiene que ver con rivalidades históricas y exceso de alcohol y drogas.

*Columna publicada en el diario HoyxHoy el 13 de marzo de 2015.