El ex alcalde expresa su apoyo a la elección de jefes regionales y dice que no descarta ninguna opción en su futuro.

Entrevista publicada por La Tercera el 20 de octubre de 2014.

Desde su oficina en el segundo piso de la intendencia, mismo edificio que ocupó su tatarabuelo y también intendente de Santiago, Benjamín Vicuña Mackenna, el ex precandidato presidencial de la DC Claudio Orrego hace un análisis de su gestión, a siete meses de haber asumido. El ex alcalde de Peñalolén también aborda el caso Penta y señala que “ni yo ni nadie está exento a que lo investiguen”. Además, destaca el informe de la comisión para la descentralización y pide acelerar los cambios legales en esa dirección.

¿Qué le parece que los sacerdotes Puga, Berríos y Aldunate estén bajo examen del Vaticano?

Entre las muchas cosas de la Iglesia, esta me ha dolido mucho. No se ha clarificado todavía. Esta investigación medio oscura daña la imagen de la Iglesia, que ya está terremoteada. Urge que el nuncio diga qué ha pasado; de lo contrario, se siembran más rumores. No sólo los católicos, sino que el país se merece una explicación más clara, particularmente del nuncio apostólico.

¿Y el caso del sacerdote de los Legionarios de Cristo, John O’Reilly?

No solamente es una herida brutal a las víctimas, sino que al alma del país. Hago votos para que la sociedad entera y la Iglesia protejan y seleccionen mejor al personal sacerdotal, investigar y sancionar adecuadamente para que este tipo de hechos no vuelvan a ocurrir.

¿Qué opina de los involucrados en el caso Penta?

Como ha dicho el ministro del Interior, en este caso se habla y se opina mucho sobre algo que está en manos de la justicia. Esto parte por un tema tributario y no en la arista política. Es una oportunidad para hacernos cargo de una legislación de financiamiento político que es deficiente.

Uno de los efectos del caso Penta es que se estaría complicando el futuro de Andrés Velasco.

No me voy a referir a los casos particulares. Hay que dejar que la justicia opere. Toda persona se presume inocente hasta que se demuestre lo contrario. En esta materia, lo más lamentable han sido las filtraciones. Aquí, en nuestro país, se allana a todo tipo de persona. Ninguno está sobre la ley. Nunca he estado de acuerdo en los linchamientos públicos de nadie, ni de amigo ni de adversario.

El diputado Schilling dijo que había que investigar a Undurraga. Por ese hecho, el presidente DC, Ignacio Walker, se quejó al PS.

Si estamos en la lógica de que funcionen los tribunales en un caso de fraude tributario, por supuesto que ni yo ni nadie está exento a que lo investiguen si hay un fundamento para que se investigue. No hay nadie en Chile, de ni un partido ni cargo, que esté exento de la labor de la justicia. Pero de ahí a empezar a apuntar con el dedo, me parece que es ir demasiado lejos. No pautemos a la justicia.

¿Está de acuerdo con los aportes reservados?

No concuerdo con los aportes reservados, se presta para un manto de duda de la autonomía de quienes legislan, de los alcaldes y presidentes. No es bueno para la democracia. Espero que demos un salto en la idea de modernizar y transparentar el financiamiento de la política.

En su caso, ¿cómo financió su campaña en las primarias presidenciales de la Nueva Mayoría?

A diferencia de otros candidatos que tenían redes de apoyo, a mí muchas veces me tocó ir a tocar puertas a individuos, profesionales, empresarios. Algunos me los dieron públicamente y otros, a través de gastos reservados. Me gustaría que todo esto fuera una arista positiva de un caso lamentable.

¿Cómo han sido hasta ahora estos siete meses como intendente?

Ha sido intenso, difícil y apasionante. Lo que la Presidenta me ha pedido y por lo que espero ser recordado es ser un intendente que se la jugó por que Santiago asumiera su carácter de región y ciudad, y dejara de pensar solamente en la comuna de Santiago.

¿Cuál ha sido el mayor desafío?

El tema del orden público es un tema difícil. El cómo compatibilizar el derecho democrático de la libre expresión y la libre reunión que tienen todos con el derecho de los ciudadanos de vivir en una ciudad pacífica.

¿Qué le parecen las medidas de la comisión de descentralización?

Chile y Santiago gritan la necesidad de mayor descentralización. El informe que 33 expertos concluyeron de forma unánime supone muchas medidas y un signo visible de descentralización: la elección de intendentes.

¿Cómo se busca implementar?

Si elegimos intendentes y nada más, va a ser un simulacro. La elección de los intendentes debe traer recursos, atribuciones e institucionalidad. No sólo se trata de dar legitimidad democrática al intendente, sino que darle atribuciones y un mandato claro.

¿La elección de intendentes quitará poder al gobierno central?

Más allá de todas las tecnicidades, esto se trata de repartir poder. Chile va a seguir siendo un Estado unitario y el Presidente seguirá teniendo un representante en la región. Hay que volver a creer en la gente.

Ante una eventual elección de intendentes, su mandato sería más corto…

(Ríe) Puede que el mandato sea de más tiempo, si tomas en consideración el promedio…

¿Le gustaría ser el primer intendente electo de la Región Metropolitana?

Espero ser el último intendente designado de Santiago.

¿Descarta postularse a intendente?

No se descarta nada, ni se confirma nada. Mi preocupación es hacer mi pega. Hago un llamado al Parlamento para dar un paso en serio para descentralizar Chile. ¿Qué oportunidades salen a futuro? Uno nunca sabe.