Claudio Orrego, Intendente de la Región Metropolitana

El incendio del relleno Santa Marta, en enero pasado, nos demostró la fragilidad que como ciudad tenemos en el manejo de la basura: el mes en que estuvo cerrado, Santiago llegó al límite de su capacidad para recibir residuos. Es evidente que hoy producimos mucha más basura que antes, y que eso nos obliga a modificar el paradigma donde el entierro en rellenos sanitarios es prácticamente la única alfombra bajo la que escondemos nuestros desperdicios.

Los capitalinos tenemos claro que el tema de la basura y la suciedad en las calles es uno de los principales problemas ambientales que tiene la ciudad, y desde el año 2014 la Seremi del Medio Ambiente RM viene desarrollando una estrategia regional para abordar la gestión integral de residuos.

Según la Segunda Encuesta Nacional de Medio Ambiente de 2015, la basura en la ciudad está en el segundo lugar de las preocupaciones ambientales de la gente. Y en eso no solo influyen los problemas asociados a los rellenos sanitarios, sino que también esa vergonzosa imagen de los 80 vertederos ilegales y más de 700 microbasurales que proliferan en las comunas más pobres de las zonas sur y poniente de Santiago.

La encuesta contiene otro dato no menor: solo un 23% de la población recicla a través de ´puntos limpios’, y un 38% de las personas no recicla porque “no hay donde reciclar”. Esto nos obliga a promover la valorización de los residuos como una manera inteligente de asumir este desafío.

Hace una semana, el Consejo Regional Metropolitano aprobó un monto nunca antes otorgado para un proyecto de reciclaje en cualquier región o ciudad de Chile. Cerca de 4 mil millones de pesos se utilizarán para construir una red de 20 puntos de reciclaje de alto estándar y otros mil millones de pesos se usarán para crear tanto un programa de educación ambiental en los colegios como una red de recicladores en la ciudad. El proyecto beneficiaría directamente a 233.460 personas en 16 comunas.

Llegó el momento de que dejemos de hablar de la importancia y bondades del reciclaje y pongamos en práctica esta área de solución al problema. Nuestro objetivo es ambicioso. Queremos pasar en los próximos 5 años del actual 10% de reciclaje a cerca del 30%. Y para dar ese salto debemos fortalecer una alianza virtuosa entre gobierno central, gobierno regional, municipios, vecinos, y por supuesto, los recicladores de base.

Un Santiago más humano debe ser capaz de lidiar con sus problemas, introduciendo cambios no solo en su infraestructura sino que también en su cultura. Santiago nunca va a ser la ciudad limpia y sustentable ambientalmente sino tomamos medidas radicales y aprendemos que la ciudad es de todos y entre todos debemos aprender a cuidarla.

 * Columna publicada en Hoy x Hoy el miércoles 24 de agosto de 2016.